La práctica profesional se empieza a hacer desde finales de tercer año. El objetivo primario es que el alumno realice durante cuatro semanas como mínimo, en una empresa o institución, un trabajo práctico que contribuya a enriquecer la preparación académica que la ESEN le provee y a su desarrollo personal, con miras a una futura inserción laboral. El estudiante tiene que realizar una tarea con inicitiva y responsabilidad, cumplir con todas las normas establecidas por la empresa y presentar un resumen ejecutivo de las tareas que ha realizado, así como traer a la ESEN una evaluación, por parte de la empresa, del trabajo realizado. La Gerencia Estudiantil ayuda a colocar a los alumnos en diferentes empresas por su amplia red de contactos en ellas y por la buena experiencia que otros alumnos han dejado.
Para ver algunas de las empresas en las que los alumnos han realizado prácticas profesionales en los últimos años haga click aquí.
Durante diciembre del 2009 pasado y parte de enero del 2010, tuve la oportunidad de realizar mis prácticas profesionales en las oficinas corporativas de Real Hotels and Resorts, una cadena de hoteles muy conocida en la región. Mi responsabilidad fue actualizar un manual de políticas y procedimientos de recursos humanos que se implementaría en toda la región. Pude darme cuenta de que todo lo que se nos enseña en la ESEN sí marca una diferencia a la hora de trabajar. Esto lo menciono porque hubo veces que dudé acerca de los comentarios positivos de ALUMNI ESEN y algunos profesores. También identifiqué algunos elementos clave para lograr mi cometido, los cuales fueron: muchos deseos de aprender, humildad e intentar trabajar de la manera más eficiente posible.
Mi jefa, Margarita Brenes, Gerente de Recursos Humanos Corporativo, me comprobó con su ejemplo que la inteligencia emocional es necesaria para poder influir en la gente, que mi aporte a la empresa puede ser significativo siempre y cuando el trabajo que realizara fuera hecho con excelencia y agradecimiento.
Finalmente, pero no menos importante, reconozco que Dios me permitió trabajar en ese lugar para demostrarme que nos dotó con habilidades y dones que, aun cuando dudemos de nuestro potencial, existirá un momento en donde tendremos la oportunidad de identificarlos y explotarlos para beneficio de nuestra comunidad y de nosotros mismos.
La ESEN nos provee herramientas que verdaderamente hacen la diferencia, pero de nosotros depende tomar la actitud correcta que determinará la calidad de nuestro trabajo. En nuestras manos está hacer y marcar una diferencia.